Principiantes

Cómo empezar a entrenar después de mucho tiempo sin hacer ejercicio

Sergio Álvarez, entrenador personal en Pamplona Por Sergio Álvarez · Entrenador Personal en Pamplona

Llevas uno, dos, quizás cinco años sin hacer ejercicio de forma regular. Puede que hayas tenido una lesión, un embarazo, un trabajo muy exigente, una racha de vida complicada o simplemente hayas ido dejándolo. Lo que sea que te haya alejado del ejercicio importa menos que lo que vas a hacer ahora. Y lo primero que debes saber es esto: retomar el ejercicio después de un parón largo es perfectamente posible, pero tiene sus propias reglas.

El error más común: volver a toda máquina

La trampa más habitual al retomar el ejercicio es hacerlo con la misma intensidad que tenías antes de parar. "Antes podía hacer X, así que puedo empezar por ahí". No. El cuerpo tiene memoria, es cierto —la memoria muscular hace que el progreso sea más rápido en la segunda vez— pero los tendones, ligamentos y tejido conectivo tardan mucho más en readaptarse que el músculo. El resultado de volver demasiado fuerte es, casi siempre, una lesión que obliga a parar de nuevo.

Empieza por debajo de lo que crees que puedes hacer. Siempre. Puedes progresar rápido una vez que el cuerpo se haya readaptado.

Las primeras 4 semanas: la fase de readaptación

Las primeras semanas no son para ponerse en forma. Son para preparar el cuerpo para que pueda entrenarse sin riesgo. El objetivo de esta fase es:

Reaprender los patrones de movimiento básicos. Sentadilla, bisagra de cadera, empuje, tirón. Sin carga o con carga muy ligera. La técnica tiene que ser sólida antes de añadir peso.

Activar la musculatura estabilizadora. El core, los glúteos y la musculatura del manguito rotador del hombro son especialmente susceptibles de estar "dormidos" después de un período sedentario. Ejercicios de activación específicos son parte del programa.

Recuperar la movilidad. Años de sedentarismo reducen la movilidad de caderas, tobillos y hombros. Incluir trabajo de movilidad en el calentamiento y en la vuelta a la calma acelera la readaptación.

Crear el hábito. 3 sesiones cortas (30-40 minutos) de consistencia total valen más que 5 sesiones irregulares. El primer objetivo es que el entrenamiento sea algo que simplemente ocurre en tu semana.

A partir de la semana 5: empieza la progresión real

Con la base construida, a partir de la quinta semana puedes empezar a aumentar la carga de forma sistemática. Si las primeras semanas han ido bien, te sorprenderá lo rápido que progresa el cuerpo: la memoria muscular hace que las ganancias iniciales sean mucho más rápidas que en alguien que empieza desde cero.

El principio de sobrecarga progresiva aplica igual que siempre: cada semana, el estímulo es ligeramente mayor. Más repeticiones, más resistencia, menos descanso o tempo más lento. Lleva un registro de lo que haces para poder medir el progreso de forma objetiva.

Gestionar las expectativas: cuánto tiempo se tarda en recuperar

La recuperación de la forma física perdida durante un parón largo varía mucho según la duración del parón, la edad, el nivel previo y la consistencia al volver. Como referencia general: recuperar la forma de un parón de 6 meses suele llevar entre 2 y 4 meses de entrenamiento consistente. Un parón de 2 años puede tardar 6-12 meses. No es una carrera, y los resultados se acumulan de forma compuesta.

Lo más importante en esta etapa es la paciencia. Los cambios físicos tardan en verse, pero los cambios funcionales —más energía, mejor sueño, mejor estado de ánimo— aparecen antes y son los que mantienen la motivación inicial.